Yolanda Londono – Spanish Version

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Tupperware Brands Corporation

Pocos ejecutivos de alto rango comenzaron su carrera visitando la Colombia rural a caballo o en canoa, y trabajando con los “más pobres entre los pobres”, a través de proyectos económicos de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y llegar a convertirse en Vicepresidente de JP Morgan Chase, en Houston. Hoy en día, Yolanda Londoño es vicepresidente global de responsabilidad social de Tupperware Brands Corporation Orlando, donde dirige y desarrolla iniciativas filantrópicas locales y globales, en mercadeo y estrategias para hacer donaciones con énfasis en programas que educan y capacitan a las mujeres y las niñas.

La hija de un geofísico, Londoño regreso a Colombia como corresponsal extranjera para la United Press International y estando en esa posición, fue reclutada por la USAID. Al explicar su transición, comenta que “Yo estaba fascinada con la idea de que podía ir más allá de simplemente hablar o informar sobre las cosas que estaban ocurriendo, para tener la oportunidad de convertirme en una agente real del cambio social. Podia ofrecer soluciones de sentido común a los problemas y obstáculos que enfrentaban estas mujeres. Lo que me llevó a la USAID fue lo mismo que me llevó al periodismo: la curiosidad. Siempre he querido saber el “por qué” y “¿ Podemos hacerlo mejor o hacer las cosas de tal forma que se logre una diferencia positiva? ‘”

En Colombia conoció a su esposo, un demógrafo con un doctorado en economía quien también trabajó para USAID en programas de planificación familiar. Se mudaron a Londres, donde ella consiguió un trabajo con una empresa de programación, Lógica Ltd., y donde dirigió la división de mercadeo, pero lo dejó cuando nació su primer hijo. La familia posteriormente se trasladó a Quito, Ecuador, donde nació su segundo hijo. Aunque Londoño no pudo encontrar un trabajo en Quito con sus experiencia , ella se dedico a perfeccionar sus habilidades administrativas y de liderazgo trabajando como voluntaria con diferentes organizaciones de mujeres. Ella comenta que: “Aprendí como planificar eventos, recaudar fondos y escribir boletines comunitarios, fueron años muy fructíferos para mí.”

Desde allí, se fueron a Harare, Zimbabwe. Ella trabajó por un tiempo en la Embajada de Argentina y otra vez con la USAID. Años más tarde, cuando su hijo estaba por graduase de la secundaria,, el escribía de sus experiencias, tales como ver a Nelson Mandela cuando desfilaba por las calles de Harare después de que salió de prisión en Sudáfrica, y lo describió en retrospectiva como una experiencia transformante. Londoño reflexionó, “Años más tarde todavía estamos “desempacando” esta experiencia.”

 

Regreso en los EE.UU.

La familia regresó a los EE.UU., después de haber vivido muchos años fuera , y ella respondió a un pequeño anuncio para un “Director ejecutivo que fuera bilingüe.” Para que – ella no sabía. Al no obtener respuesta, decidió hacer un poco de investigación pre-internet y encontró que era para la Cámara de Comercio Hispana de Houston , pero admitió, “Yo no sabía lo que era una cámara.”

Se le ofreció la posición , y al poco tiempo asistió a una de las convenciones demográficas de su esposo donde descubrió, que la población hispana creció en Houston en un 78 por ciento en diez años. El potencial era ilimitado. “Fue una de esas experiencias donde uno nunca dice” no “a ninguna oportunidad. Fui a cientos de cenas y eventos de mercadeo. Yo no sabía nada acerca de dónde estaba, pero saque de mi experiencia con la USAID, la búsqueda del empoderamiento económico, especialmente enfocado esfuerzos en las necesidades de las mujeres de tener el acceso a fuentes de financiamiento y el aprender a mercadear sus negocios, dijo Londoño. “Unos años más tarde, me encontré sentada en la Casa Blanca para la ratificación del NAFTA, que cuando escuche por primera vez este término, pensé que se referia al apodo que se le da en Argentina a la gasolina “. Eso fue increíble.”

Su éxito en la Cámara, haciéndola crecer de 200 miembros hasta casi 1200, le dio la oportunidad de convertirse en la directora de Turismo de la Oficina de Convenciones y Visitantes de Houston y liderar el Houston Image Group, que se encargó de que se conociera la ciudad a travez de la nación y el mundo. La directora del departamento de filantrropia corporativa de JP Morgan Chase estaba ente su mesa directiva, y cuando se decidió a pasar a otra posición, reclutó a Londoño para reemplazarla.

“Chase, fue un gran socio en la reurbanización de la comunidad”, dijo Londoño. “Al principio éramos parte de la Fundación Chase. Después de la fusión con JP Morgan, cambiamos el sistema de , no quid pro quo – donaciones sin pedir nada a cambio – a un sistema de donaciones estratégicas donde nos asociamos con las comunidades e individuos para entrenarlos en educación financiera.

“A modo de ejemplo, los nuevos inmigrantes a menudo vienen de sociedades donde todos los pagos se hacen en efectivo sin utilizar sistemas bancarios. En Estados Unidos estas personas carecen de crédito y tienen muy pocos bienes. Utilizamos los recursos de Chase, a través de un préstamo sin intereses con el objetivo de establecer una Cooperativa de Crédito para el Desarrollo de la Comunidad, donde la gente puede hacer prestamos con tasas de interés muy bajas, que a su vez, crean activos y, finalmente, riqueza. Mi mayor logro en Houston fue esta Cooperativa de Crédito, que hoy en dia funciona como la Cooperativas de Crédito La Promesa en un vecindario muy diverso. Me siento muy bien con la creación de soluciones sostenibles como es esta cooperativa. Mi esposo Juan fue de gran apoyo en el establecimiento de este proyecto”.

 

Ajuste perfecto

Suponiendo que los reclutadores buscan personas que no tienen trabajo, ella se sorprendió cuando fue contactada por el mismo grupo que la había contratado para el Houston Image Group. “Me dijeron que estaban buscando a alguien que estuviera interesado en “enaltecer, educar y empoderar a las mujeres en todo el mundo.” El termino ‘vicepresidenta con responsabilidad social global’ no era común en esa época y me causo gran curiosidad”.

“Yo compartí la idea de trabajar para Tupperware que en ese momento contaba con más de dos millones de mujeres en cerca de 100 países en el mundo, con mi mejor amigo y mejor defensor, mi esposo Juan, y él me dijo, ‘Eso suena como un trabajo para ti!’

“Me entrevisté en Houston y luego llegue a Orlando para entrevistarme con el personal ejecutivo y Rick Goings (el presidente y CEO). Yo tenía experiencia previa con Tupperware. La hija de Juan utilizo su experiencia como demostradora de Tupperware en Colombia para mantener a su familia, que incluía tres niños pequeños, mientras que su marido estaba en la transición de un trabajo asalariado a su propio negocio. Ella dijo: “Yo ya conocía los productos porque mi cocina estaba llena de ellos, y también conocía el poder del modelo de negocios.

Fue un ajuste perfecto. “Aquí me he encontrado con el grupo de empresarias más increíble, y de mujeres emprendedoras de mi vida. La fuerza de ventas representa todo el espectro de culturas, religiones, educación y niveles económicos. Rick dice a menudo que ‘Hay dos personas dentro de nosotros – la persona que somos y la persona que podríamos ser, “y comenta que Tupperware es una solución para sus necesidades y aspiraciones, de convertirse en la persona que ellas elijan ser “.

Para Londoño eso significa la ejecución de proyectos importantes, como la que Goings que le encargo para trabajar en México y Sudáfrica, para que se replicara y adaptara el modelo de los Boys & Girls Clubs of América (BGCA) en estos dos países.

“Comenzamos con un grupo de empresarios con conciencia cívica en Tijuana, México que estaban desesperados por una solución a la violencia que el narcotráfico había traído a sus vecindarios. Llegaron a BGCA, y bajo el liderazgo de Rick, presidente de BGCA en ese entonces, crearon una organización que ahora tiene nueve clubes fantásticos en toda la República de México y más en camino “, explicó.

“Del mismo modo, en Soweto – en las afueras de Johannesburgo – Tupperware Brands del Sur de África, y TWB Corporación han creado una asociación multidisciplinaria de gobierno (de Estados Unidos y Sudáfrica), líderes empresariales y comunitarios para abogar por este modelo que ofrece actividades educativas y de esparcimiento a los niños en horarios después del colegio”, . “Tenemos dos clubes en funcionamiento, un tercero en construcción y nuevas perspectivas en camino. Aquí tuvimos que empezar de cero … creando la visión de lo que “podría ser” si los niños tuvieran un lugar seguro para ir después de la escuela.

“En toda mi experiencia trabajando para un cambio social significativo, este es sin duda el proyecto más prometedor, gratificante y sostenible en el que he estado involucrada”.